2.9.08

Hong Kong Baby!

Escribo estas lineas sentado en una mesa de madera en un garito de musica jazz en Kowloon, la otra isla de Hong Kong, donde uno se asoma a sacar las fotos del skyline. La banda esta encabezada por un frontman ingles de Newcastle, y el resto de los talentosos musicos provienen de Vietnam y China. El garito se encuentra a oscuras y una incipiente nube de humo se mete entre la clientela que ocupa cada asiento disponible del minimo bar. Las camareras hacen magia cargando grandes jarras de vino que llenan apenas una copa se vacia. El vino no esta bueno, pero alegra. La banda suma puntos y se camufla a la perfeccion con la estetica del lugar: cuadros de Thelonious Monk, Ellington y Coltrane – en plena etapa adiccion – adornan las paredes y un gran cartel luminoso de Johnny Player proyecta rayos colorados desde una mini barra a un costado del local.

La clientela la forman unos expatriados europeos bebiendo a todo trapo y algunos well-to-do Hongkongers trajeados mimando a sus mujeres. Y quien les habla escribe estas lineas sentado en un rincon y compartiendo la mesa con dos Hongkongers que juran ser amigos de la banda. La camarera acaba de llenar mi copa y el quinteto acaba de arrancar a full improvisando en la segunda sesion de la noche. Manana salgo para Macau y aqui estoy tratando de descifrar esta ciudad que me hospedo durante una semana. Algo asi…


Lo primero que hice cuando llegue fue encontrar el hostal en la notoria Chungking Mansion. Despues de sacarme una veintena de touts de encima logre conseguir con el bloque A, ascensor impar. Se puede decir que las Mansions son el fiel reflejo de la multiculturalidad de Hong Kong. La gente que habita y comercia en este mastodonte es la misma que camina por las calles superpobladas de tiendas de lujo, electronica y al raz de los grandes rascacielos modernos donde no solo se mueven los hilos de una ciudad, sino tambien de un pais – China – y el mundo entero.

Aqui en estas Mansions una notoria red de Indios, Chinos, Hongkongers, Europeos y Africanos compiten por la atencion de una clientela que generalmente los esquiva con miedo y mucha verguenza. Estan por supuesto los que quieren ganarse la vida vendiendo algun traje para hacer a medida, los que reparten volantes esteticamente no muy llamativos o los que venden relojes que ellos mismos aclaran que son fakes. Y tambien estan los otros, los que te venden maria o hachis, los que no te dejan un metro para caminar, los que te liman la cabeza con su mercaderia a vender de turno y los que discuten y pelean con los que no pertenecen a su mismo credo. A lo largo y ancho de estos cinco bloques y 24 pisos cientos de personas crean y realizan una de las atracciones mas interesantes de Hong Kong, siendo ironicamente una de las menos visitadas por la gran mayoria de los turistas.

Y uno tiene la posibilidad por cinco euros la noche de dormir bajo el mismo techo, y a la noche, en tu pequena habitacion de 2x2, cerrar los ojos y dejarse llevar por un microcosmos que no te pregunta a donde vas y que vas a hacer despues. En este tipo de lugares esas cosas no se preguntan.


A las grandes ciudades hay que medirlas por lo que sucede en ellas, por la gente que la habita, y por lo que pueden llegar a ofrecer culturalmente. Las ciudades cosmopolitas no llegan a serlo solo por la variete de razas en sus habitantes, sino por la energia cuantica que cada uno de estos habitantes logra meter en la formula final de una ciudad. En otras palabras: como su cultura, credo y habitos inciden directamente en el dibujo tasito de la ciudad.

Si bien se los interpreta erroneamente como ghettos, los barrios Chinos son el nitido reflejo de una comunidad afirmada dentro de un entorno culturalmente diverso y ajeno a su propia idiosincracia. Que los tipos quieran vivir entre ellos no quiere decir que no haya un grado de adaptacion, siempre y cuando aporten su energia con los que los rodean. A traves de sus mercados, tiendas, fiestas y feriados nos dejan revisitar su propia cultura, sin la necesidad de tener que tomar un vuelo de treinta horas. No creo que exista otra manera sin que nos duela el bolsillo de experimentar algo que no forme parte de la nuestra.

La experiencia puede llegar a ser super desencajante si el solo hecho de devorar unos wantones de papa y curry nos pueda transportar directamente y sin aviso a un puestito callejero en las afueras de los blancos y azulados marmorles del Taj Mahal, o bien un cous cous de cordero nos pueda sumergir en las caoticas y etereas medinas arabes. Como el poder de la percepecion esta solo en nuestra cabeza, sorpresa sorpresa, ni hace falta haber pisado esos lugares.



Un libro nos puede regalar las sensaciones que un autor tuvo sobre cierto tema o lugar, dandonos la posibilidad de sentir, y hasta oler, sus apreciaciones. Las ciudades, en cambio, son el reflejo desnudo de un millar de personas buscando su lugar en el mundo. Y volviendo al concepto de multiculturalidad, solo dos ciudades en el mundo han provocado en mi una reaccion quimica-compulsiva de querer pertenecer a ellas: la primera es Nueva York, y la segunda…Hong Kong.

Como ya todos saben Dublin es mi segunda casa, y como Buenos Aires, es una ciudad que no se animo a abrirles las puertas a un flujo migratorio distinto. Si bien los portenos nos jactamos de tener una gran influencia europea – principalmente partida en dos grandes ramas – a donde quedaron el resto de las culturas que tambien caminan nuestras esquinas madrilenas y boulevares afrancesados? Donde estan construidas nuestras mezquitas portenas? Y el reflejo de las culturas bolivianas, peruanas y rumanas? Los irlandeses, en toda su historia han sido un pueblo invadido por el poder de turno y diluido por severas hambrunas, y han escapado por todas partes. En mis tres anos viviendo en la “Fair city, where the girls are so pretty” no he visto intento alguno por parte del gobierno y los propios irish de mezclarse y coexistir naturalmente. No son extranos los “Go Home!” a cualquiera que no lleve el pelo corto y use prendas deportivas.

No debe ser facil de un dia para el otro recibir tanta informacion de golpe, y como todo lo bueno, se necesita tiempo. Roma no se construyo de un dia para el otro y Buenos Aires no es Nueva York ni mucho menos. Pero que lindo seria caminar entre tipos donde lo unico que nos una sea la propia supervivencia en una misma ciudad.


Los rascacielos de Hong Kong fueron construidos por las mismas manos que a las dos de la manana te preparan un falafel, o te venden una pc ultima generacion o te hacen un masaje en los pies. Caminar por sus calles te transporta a un laberinto sin salida de emociones capitales. Hong Kong no cambia a la gente, la gente hace lo que quiere de Hong Kong y ahi mismo se produce esa reaccion quimica tan deseada. Como en toda capital del mundo si no estas atento te pasan por encima. Y eso a Hong Kong parece no importarle lo mas minimo. Los que pueden darse el gusto de vivir una vida de principes lo pueden tener todo, los que no la tienen que luchar, y ahi los ves en las oscuras calles entre los rascacielos ganandose la vida con una tienda improvisada vendiendo baratijas o conduciendo un taxi quince horas por dia.

Pero Hong Kong no le regala nada a nadie, los propios turistas que no se pueden dar el lujo de dormir en un hotel de lujo se las tienen que ingeniar en lugares como las “Chungking Mansions” abriendose camino entre los touts que quieren venderte sus habitaciones en pensiones oscuras de medio pelo por una pequena comision. Pero de esta manera estiras un poco mas tu estadia.





Caminar por las calles de una ciudad como Nueva York, o Hong Kong en este caso, me regalan la posibilidad de experimentar (y desear) al limite una vida urbana que no conoce limites, donde todo queda al alcance de una mano. Siempre y cuando seas un buen tipo no existe razon alguna para no triunfar en lo que te propongas.



Buenos Aires y Dublin son las unicas dos ciudades que me dieron la formacion y las alas para entender un poco mejor que es lo que nos rodea. Sin esa educacion mamada a traves de la familia, amigos y la propia curiosidad de uno el camino no habria sido mas que una pendiente. El que viaja y no la juega de turista esta expuesto a esa bonita enfermedad que es la de seguir cargando la mochila por puertos desconocidos. La vida en la carretera no siempre es de color rosa, y por suerte no tiene por que ser asi. Los momentos que uno pasa cuando no queres saber mas nada son recurrentes, pero siempre aparece alguien o algo que alumbra ese tunel que uno cree estar atravesando. Y despues, cuando parece que todo camina sobre ruedas, no existe sensacion mas plena que la que el viajero siente cuando por detras de ese camino que no conoce de una meta deja marcada su propia estela.



La banda hace rato que ha terminado y llevan tiempo bebiendo con mis dos companeros de mesa, era cierto que se conocian. Pero ya es tarde y la camarera acaba de preguntarme si quiere que llene la ultima copa de la noche. Ya es demasiado para mi, pago la cuenta, y bajo las infinitas luces de neon en Kowloon me pierdo hasta encontrar mi habitacion de 2x2 en las notorias Chungking Mansions.

2 comments:

oti said...

querido sobrino corresponsal perfecto,
interesssantisssimo todo.
besos oti
pd. hasta los l2años yo habia nacido en Hong Kong (para las minas)

mami gaby said...

amor.. me impresionó tu relato sobre Hong Kong. No se si coincido del todo con vos en la visión de lo que es una ciudad cosmopolita. Bien cierto es que Bs.As. no lo es... Bs.As. nació y creció hecha por una mayoría de gente que llegó hasta acá para poder tener una vida mejor y sin penurias, para dejar atrás quizás los momentos más dolorosos que se puedan vivir como seres humanos... Y de ahí en más , a lo largo de los años llegamos hasta acá como lo que somos... una mezcla perfecta de locales y extranjeros pero ya todos de acá! Solo quedan , en su gran mayoría, descendientes de esos que vinieron a empezar diferentes sagas familiares.. Y ahí el resultado... las colectividades extranjeras tratan de mantener vivas sus costumbres y tradiciones, pero no se distinguen , salvo algunas excepciones, del resto de la gente..
en fin , somos diferentes a Dublin y a muchos lugares más del planeta... pero tan terrible no es: acá también , si sos un buen tipo , lográs lo que te proponés.. quizás con un poco más de esfuerzo, pero ese esfuerzo le da más gusto al buen resultado.....
me fascina todo lo que este viaje te está produciendo.. cuanta reflexión, muy muy bueno!!!
gracias por compartirlo con todos nosotros y hacernos sentirte más cerca..
cuidate mucho , te espero, y te amo con el alma!!
mami